Nuestros servidores tienen firewall, bloqueo de ataques de fuerza bruta, y antivirus y antispam en el correo. Aun así, la mayoría de los hackeos entran por una aplicación desactualizada o por una contraseña débil. Para proteger tu sitio:
- Actualiza WordPress, temas y plugins en cuanto haya versiones nuevas.
- Elimina los plugins y temas que no uses.
- Usa contraseñas fuertes y distintas para el panel, WordPress, FTP y el correo.
- Activa la verificación en dos pasos en WordPress con un plugin de seguridad.
- Mantén el SSL activo con redirección a HTTPS (ver cómo).
- Usa una versión de PHP actual (ver cómo).
- Descarga un respaldo antes de hacer cambios grandes (ver cómo).
Si crees que tu sitio fue hackeado, abre un ticket y te ayudamos a revisarlo y restaurarlo.